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Mitos y realidades de la adicción al internet

FECHA

El “a mí no me va a pasar”, es posible que no aplique aquí y que tú seas parte de una población cada vez más creciente de personas adictas a esta herramienta

Si tú crees que no pasas mucho tiempo en Internet y eso no te hace adicto a esta herramienta, te tenemos una mala noticia: el hecho de revisar constantemente tus redes sociales, correo o páginas en las que navegas inocentemente, tomar el celular y revisar si te han llegado mensajes o notificaciones, aunque sea por unos segundos, ya te harían entrar en la categoría de adicto.

Para que conozcas las implicaciones sobre tu vida, aquí te presentamos algunas creencias erróneas y comunes que se tienen sobre esta adicción.

MITO: Solo los adolescentes sufren esta adicción.
REALIDAD: Aunque sí es más frecuente en este sector de la población, la realidad es que cualquiera que usa un dispositivo electrónico o móvil podría padecerla.


MITO: El Internet es menos adictivo que las drogas.
REALIDAD: Los estudios de investigación sugieren que el uso de Internet podría tener los mismos efectos en el cerebro, similares, al consumo de drogas. De hecho, se ha descrito que la materia gris y ciertas partes físicas del cerebro se ven transformadas por el uso constante del Internet, similar al de personas que usan drogas, con afectaciones cognitivas, emocionales, entre otros padecimientos.


MITO: Para determinar si una persona tiene una adición a internet basta con determinar el tiempo que está conectado.
REALIDAD: La adicción de Internet no viene definida por la cantidad de horas que una persona le dedica, pero sí con la repercusión que este uso esté teniendo en su vida. 

La adicción al internet es una realidad y si se usa de manera inadecuada nos quita el sueño, tiempo de vida, ratos de calidad con nuestros seres queridos y con nosotros mismos para aprender nuevas habilidades, comunicarnos efectivamente y crecer profesionalmente.

Por esto, los especialistas recomiendan pensar seriamente cómo el Internet afecta nuestras vidas, cómo afecta a nuestras familias y qué hacemos para tener vidas más rica y llenas de experiencias en el mundo real.

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